Materia de estudio
Resumen del tema con citas literales de la normativa oficial. Lee los apuntes y luego pon a prueba lo que has aprendido en el test.
El Tema 32 sobre primeros auxilios es uno de los más prácticos del temario de Policía Local. El agente actúa frecuentemente como primer interviniente antes de la llegada de los servicios sanitarios, por lo que el conocimiento de estas técnicas es exigible tanto en el examen teórico como en la actuación real. Las preguntas de test suelen combinar conceptos clínicos básicos con criterios de actuación protocolizada.
Marco normativo
Este tema tiene un carácter predominantemente técnico-sanitario. La normativa de referencia aporta el contexto institucional y los estándares de calidad asistencial:
- Orden SAS/1729/2010, de 17 de junio: aprueba el programa formativo de la especialidad de Enfermería del Trabajo. Incluye contenidos sobre primeros auxilios en el entorno laboral que sirven de referencia técnica para los protocolos de actuación inicial.
- Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre: establece las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios. Define el marco en el que operan los recursos asistenciales a los que el agente debe derivar a las víctimas.
- Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo: regula las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera. Es relevante para conocer los medios con los que cuenta el sistema de emergencias al que el agente da paso.
Hemorragias
Concepto y clasificación
Una hemorragia es la salida de sangre fuera del sistema vascular. Se clasifican según varios criterios:
Por el vaso afectado:
- Arterial: sangre roja brillante, sale a borbotones rítmicos (sigue el pulso cardíaco). Es la más grave.
- Venosa: sangre roja oscura, flujo continuo y uniforme.
- Capilar: sangre que rezuma de forma difusa. Generalmente leve.
Por su localización:
- Externa: sangre visible al exterior.
- Interna: sangre acumulada en cavidades corporales. No visible directamente; se sospecha por signos de shock.
- Exteriorizada: sangre interna que sale al exterior por un orificio natural (boca, nariz, oído, recto, uretra).
Signos de shock hipovolémico
El shock por pérdida de sangre es la complicación más grave. Sus signos son:
- Palidez, sudoración fría y pegajosa.
- Pulso rápido y débil (taquicardia).
- Respiración rápida y superficial.
- Sed intensa, ansiedad, confusión.
- Pérdida de consciencia en fases avanzadas.
Control de hemorragias externas: orden de actuación
- Compresión directa: aplicar presión firme sobre la herida con un apósito limpio o gasa. Es la primera y más eficaz medida. Mantener al menos 10 minutos sin levantar el apósito.
- Elevación del miembro: si no hay fractura asociada, elevar el miembro por encima del nivel del corazón.
- Punto de presión arterial: comprimir la arteria principal que irriga la zona (arteria braquial en el brazo, arteria femoral en el muslo).
- Torniquete: reservado para hemorragias masivas de extremidades que no ceden con los pasos anteriores, o en situaciones de múltiples víctimas. Se aplica por encima de la herida, se anota la hora de colocación y no se retira en el lugar del accidente. El torniquete mal aplicado puede causar necrosis del miembro.
Regla de oro: nunca retirar el apósito empapado; añadir más material encima y seguir comprimiendo.
Heridas
Concepto y clasificación
Una herida es toda solución de continuidad de la piel o mucosas producida por un agente externo.
Tipos según el mecanismo:
- Incisa: bordes limpios y regulares (objeto cortante). Sangra abundantemente pero cicatriza bien.
- Contusa: bordes irregulares y aplastados (objeto romo). Menos sangrado externo pero mayor daño interno.
- Punzante: pequeño orificio de entrada, profundidad variable. Riesgo de lesión de órganos internos y de tétanos.
- Avulsión o desgarro: arrancamiento de tejido.
- Amputación traumática: separación completa de un segmento corporal.
Actuación general ante heridas
- Lavar con agua limpia abundante (de centro a periferia).
- Cubrir con apósito estéril.
- No extraer cuerpos extraños enclavados (pueden estar haciendo hemostasia).
- Inmovilizar la zona si hay sospecha de lesión profunda.
- Derivar al centro sanitario para valoración de profilaxis antitetánica.
Quemaduras
Clasificación por profundidad
- Primer grado: afecta solo a la epidermis. Enrojecimiento (eritema), dolor, sin ampollas. Ejemplo: quemadura solar leve.
- Segundo grado superficial: afecta a epidermis y parte de la dermis. Ampollas (flictenas), dolor intenso, fondo rosado húmedo.
- Segundo grado profundo: afecta a la dermis profunda. Ampollas de mayor tamaño, fondo pálido o blanquecino, dolor disminuido.
- Tercer grado: destrucción total de la piel y estructuras subyacentes. Aspecto carbonizado o apergaminado, ausencia de dolor (destrucción de terminaciones nerviosas).
Regla de los nueves (Wallace)
Permite estimar la superficie corporal quemada (SCQ) en adultos:
- Cabeza y cuello: 9 %
- Cada extremidad superior: 9 %
- Cara anterior del tronco: 18 %
- Cara posterior del tronco: 18 %
- Cada extremidad inferior: 18 %
- Genitales: 1 %
Una SCQ superior al 15 % en adultos (10 % en niños) implica riesgo vital por shock.
Actuación ante quemaduras
- Enfriar con agua fría (no helada) durante al menos 10-20 minutos.
- No reventar ampollas.
- No aplicar pasta de dientes, aceite ni remedios caseros.
- Cubrir con apósito estéril húmedo o film transparente.
- Retirar anillos, pulseras y ropa no adherida antes de que aparezca el edema.
- Trasladar urgentemente si: SCQ > 10 %, quemaduras en cara/manos/genitales/articulaciones, tercer grado, quemaduras eléctricas o químicas.
Fracturas
Concepto y clasificación
Una fractura es la rotura de la continuidad ósea.
Tipos:
- Cerrada: el hueso no perfora la piel.
- Abierta o expuesta: el hueso rompe la piel. Mayor riesgo de infección y hemorragia.
- Incompleta (en tallo verde): frecuente en niños; el hueso se dobla sin romperse del todo.
Signos de fractura
- Dolor intenso localizado que aumenta con la movilización.
- Deformidad del miembro.
- Impotencia funcional.
- Crepitación ósea (no explorar deliberadamente).
- Hematoma e inflamación.
- En fracturas abiertas: herida con exposición ósea.
Actuación ante fracturas
- Inmovilizar antes de mover: la regla fundamental es inmovilizar la fractura incluyendo la articulación superior e inferior al foco de fractura.
- Aplicar frío local para reducir el edema (nunca directamente sobre la piel).
- En fractura abierta: cubrir la herida con apósito estéril sin intentar reducir el hueso.
- Sospechar fractura de columna vertebral ante todo traumatismo de alta energía, caída desde altura o accidente de tráfico.
Inmovilización y transporte de heridos
Principios generales de inmovilización
- No mover al herido si no es estrictamente necesario.
- Si hay sospecha de lesión medular, mantener la alineación cabeza-cuello-tronco en todo momento.
- Utilizar los medios disponibles: férulas rígidas, férulas de vacío, collarín cervical, tablero espinal.
- El collarín cervical no inmoviliza completamente la columna cervical; debe complementarse con inmovilización manual.
Técnicas de transporte
- Arrastre de emergencia: cuando hay peligro inminente y no hay tiempo para inmovilizar. Se arrastra al herido en el eje longitudinal del cuerpo.
- Transporte en brazos: solo en distancias cortas y cuando se descarta lesión vertebral.
- Camilla de palas (cuchara): permite recoger al herido sin desplazarlo lateralmente. Indicada en sospecha de fractura de pelvis o columna.
- Tablero espinal largo: inmovilización completa de la columna. Requiere al menos tres rescatadores coordinados.
- Técnica de volteo en bloque (log-roll): para girar al herido con sospecha de lesión medular manteniendo la alineación. Requiere un rescatador que controle la cabeza y al menos dos más para el cuerpo.
Posiciones de espera según el estado del herido
- Decúbito supino (boca arriba): herido inconsciente con respiración presente y sin sospecha de lesión vertebral → posición lateral de seguridad (PLS).
- Posición semisentada: dificultad respiratoria, dolor torácico.
- Antishock (piernas elevadas 30-45 cm): shock hipovolémico sin traumatismo craneoencefálico ni lesión vertebral.
- Posición fetal lateral: dolor abdominal intenso.
Datos numéricos y plazos que más se preguntan
- Compresión directa en hemorragia: mínimo 10 minutos sin levantar el apósito.
- Enfriamiento de quemaduras: 10-20 minutos con agua fría (no helada).
- Regla de los nueves: cabeza 9 %, cada brazo 9 %, cada pierna 18 %, tronco anterior 18 %, tronco posterior 18 %, genitales 1 %.
- SCQ de riesgo vital: > 15 % en adultos, > 10 % en niños.
- Inmovilización de fractura: incluir articulación superior e inferior al foco.
- Torniquete: anotar hora exacta de colocación; no retirar en el lugar del accidente.
Errores típicos del opositor
- Confundir hemorragia arterial (roja brillante, a borbotones) con venosa (oscura, continua).
- Creer que el torniquete es la primera medida ante cualquier hemorragia: es el último recurso.
- Retirar el apósito empapado para ver la herida: error grave; se añade más material encima.
- Reventar ampollas en quemaduras de segundo grado: aumenta el riesgo de infección.
- Extraer cuerpos extraños enclavados en heridas: pueden estar conteniendo la hemorragia.
- Olvidar que el tercer grado no duele (destrucción nerviosa), lo que puede llevar a subestimar la gravedad.
- Confundir la posición antishock con la posición de seguridad: son indicaciones distintas.
Trucos mnemotécnicos
- Hemorragia → C-E-P-T: Compresión directa → Elevación → Punto de presión → Torniquete.
- Grados de quemadura → “ERA”: Eritema (1.º) → Rozadura con ampollas (2.º) → Ausencia de dolor (3.º).
- Regla de los nueves: recuerda que la cabeza vale 9, cada brazo 9, cada pierna 18 (el doble), el tronco 36 (anterior + posterior) y los genitales 1. La suma total es 100.
- Fractura → “DICH”: Dolor, Impotencia funcional, Crepitación, Hematoma.
- Torniquete → “HAR”: Hora anotada, no Aflojar, no Retirar en el lugar.